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Como Grupo Educativo donde prima la innovación pedagógica y tecnológica, y en la búsqueda de una educación de alta calidad que prepare a nuestro alumnado para la vida, pretendemos difundir en este blog respuestas e informaciones de interés para todas las personas que tengan estas mismas inquietudes, en la difícil tarea de "prepararles para el futuro"



miércoles, 21 de diciembre de 2011

El juego en la infancia

El juego es la herramienta mediante la cual los niños y niñas se relacionan con el mundo y con los demás. El juego es además imprescindible para alcanzar su pleno desarrollo físico, psíquico y emocional.
Por eso en estas fechas es común preocuparnos sobre qué tipo de juguetes vamos a ofrecerles. Para acertar en esta decisión es importante tener en cuenta su edad, su personalidad y sus gustos y preferencias.  
Es importante buscar y proponer juegos según sus intereses, ya que deben disfrutar de los mismos. Por lo que debemos ofrecerles un amplio abanico de posibilidades, para darles la opción de probar y repetir, si les gusta. La actividad debe ser atractiva y lúdica para el niño/a, ya que juega para divertirse y no para aprender (aunque éste es el efecto que tiene lugar).
En cuanto a sus características personales, podemos utilizar los juegos para potenciar aquellas habilidades que tienen menos desarrolladas. Así que para niños especialmente inquietos es aconsejable habituarlos a juegos que exigen tranquilidad como son los juegos de mesa, manualidades, juguetes artísticos, etc. En cambio si lo que queremos es ayudar al niño a salvar su timidez podemos optar por juegos de interpretación de personajes como pueden ser disfraces, marionetas, teatros… Por otro lado si es especialmente impulsivo introduciremos en su tiempo de ocio juegos con turnos o en los que haya que reflexionar antes de actuar. Si tiene dificultades para seguir las normas de cualquier juego, antes de hacerle jugar con otros niños, es una buena idea que practique con los adultos ya que éstos le inculcarán el respeto a las reglas y además le enfrentarán a la delicada situación de perder, aspecto fundamental en el desarrollo de la tolerancia a la frustración.
Otro aspecto importante es combinar el tiempo de juego por sí mismos y el tiempo de juego compartido. Aunque deben aprender a entretenerse y a jugar solos, compartir con los adultos momentos agradables de juego va a fortalecer los vínculos afectivos y nos ayudará a conocer mejor a nuestros hijos e hijas.
El juego favorece la creatividad, y por ello debemos combinar también los juegos en los que les dirigimos con otros menos estructurados, en los que también debemos participar ya que ampliaremos las posibilidades de diversión. De esta manera la fantasía e imaginación cobran protagonismo y potenciaremos la creatividad en otras facetas de sus vidas. 

viernes, 9 de diciembre de 2011

Resolución de conflictos

Todos y todas nos encontramos con diferentes conflictos en nuestro día a día, nuestro alumnado también, y es el profesorado, desde sus aulas los que tienen la obligación de mediar en ellos. 


La mejor manera para minimizar estos conflictos es la prevención a través del aprendizaje; aún así el conflicto es inevitable. Debemos saber aprovechar todas las situaciones y no verlo como algo exclusivamente negativo (pensamiento positivo) sino como una oportunidad para la mejora y la maduración.

Cuando hablamos de la mediación en los conflictos de comportamiento que pueden surgir en nuestras aulas, la forma más adecuada de intervención es trabajar con  el alumnado implicado “parar y pensar” y proponerles que trabajen todos los pensamientos: causal, alternativo, consecuencial, de perspectiva y pensamiento medios-fin. Tenemos que tener claro que lo que buscamos durante la mediación es encontrar la solución, no culpables.

Para prevenir, es muy importante sentar unas bases, unas reglas de juego,  todos y todas tenemos que tener muy claras las normas de convivencia del centro, que se puede y que no se puede hacer. Estas reglas de convivencia deben estar consensuadas por todas las personas que tienen que cumplirlas, para tenerlas más interiorizadas además de tenerlas visibles para poder recurrir a ellas en los momentos de conflicto.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Deberes, sí o no??

Viendo este domingo el dominical XL SEMANAL de Las Provincias leí un artículo que llamó mi atención sobre la “esclavitud” que supone, en muchos casos para las familias la hora de realizar los deberes diarios. A continuación os extracto unos cuantos conceptos interesantes del artículo de Daniel Méndez.

Según Jesús Marrodán Gironés, profesor e inspector de educación, “a las familias las podemos dividir en 3 tipos, las que se implican y echan un cable; las que delegan en terceros, clases particulares, academias…y por último las pasotas “, lo interesante sería conseguir un término medio.

POLÉMICA HISTÓRICA

¿Muchos deberes, pocos…? En algunas ocasiones el hecho de llevar una cantidad elevada de tareas para casa se entiende como sobrecarga para el alumnado y deja ver la poca profesionalidad y dejadez del profesorado, en otros casos se alaga ya que se argumenta como una manera de crear hábitos de estudio entre los jóvenes. Ambas afirmaciones tienen su parte de realidad, si es cierto que   una gran cantidad de tareas puede resultar excesivo y cargante, pero en ciertos niveles son necesarios.

Los deberes son buenos en su justa medida, esa medida depende de la edad y época del año (exámenes, vacaciones…). Nuestra apuesta es sacarle el máximo partido a las horas en que el alumnado está en el centro (que no son pocas) y dejar que el tiempo que está en casa sea de disfrute con amigos y familiares pudiendo realizar otras actividades que potencien su creatividad y desarrollo personal. Optamos por introducir estas tareas, muy poco a poco y en los niveles más altos de infantil, incrementándose en los niveles superiores para crearles el hábito desde casa.
Siempre en la realización de los mismos, el papel de las familias es de acompañamiento, informar de las herramientas existentes para realizarlos, ayudar en momentos puntuales, velar por que tengan los materiales necesarios para su realización…pero nunca la participación activa en los mismos (menos en trabajos en los que el profesorado aconseje lo contrario), tampoco se aconseja su corrección, ese papel lo tienen los docentes en las aulas, si nos involucramos más podemos llegar a confundirlos.

Sintetizando, 8 consejos de buenas prácticas:

     1. Implicarse no es corregir ni suplantar. El alumnado debe realizar los ejercicios y  el profesorado corregirlo. Las familias únicamente deben estar informadas de las tareas y las fechas de entrega. Hasta ahí.

     2. ¿Cuánto tiempo? En infantil no más de 30´subiendo hasta 60´en primaria y llegando a la hora y cuarto y 2 horas en secundaria y bachiller.
  
     3. Agenda Escolar. En infantil y primaria es muy importante y de gran ayuda su uso. Consúltela

        4.  Fijar una rutina. Lugar, horario…elegir un sitio cómodo y tranquilo, ¡por favor, apagar las televisiones!

         5. Duración. Si tiene dudas sobre el tiempo empleado, consulte con el tutor o tutora.

               6. Hay tiempo para todo. Respetar los tiempos de descanso y ocio.
     
              7. Empezar por la asignatura que más le cuesta, así llegaran más frescos.

          8.  “No sólo de deberes vive el hombre…o el niño”. Hable de temas de actualidad y de interés, incítele a la lectura…